Cómo Detectar Vulnerabilidades de Inclusión de Archivos Local (LFI) en Plugins y Temas de WordPress

Cómo Detectar Vulnerabilidades de Inclusión de Archivos Local (LFI) en Plugins y Temas de WordPress

Local File Inclusion en WordPress: la vulnerabilidad que sigue abriendo la puerta trasera del negocio

Hay vulnerabilidades que envejecen mal. Y hay otras, como Local File Inclusion (LFI), que envejecen peligrosamente bien. Cambian los frameworks, los stacks y las modas… pero LFI sigue colándose en plugins y themes de WordPress como si el tiempo no hubiese pasado.

El artículo original de Wordfence lo deja claro: en 2024, LFI volvió al Top 10 de vulnerabilidades más comunes en WordPress. Séptima posición. No es nostalgia técnica. Es un síntoma. Y cuando un problema persiste tanto tiempo, el fallo ya no es solo técnico: es estratégico.

En Zonsai lo vemos constantemente en auditorías, evolutivos y rescates de proyectos: código que funciona, features que salen a producción… y una gestión del riesgo inexistente. LFI aparece justo ahí, donde se prioriza velocidad sobre criterio.

Qué es LFI y por qué sigue ocurriendo

Local File Inclusion ocurre cuando un valor controlado por el usuario acaba construyendo una ruta de archivo que se pasa directamente a funciones como include o require. En WordPress, eso suele suceder al cargar plantillas, layouts o módulos “dinámicos”.

El patrón se repite:

  • Parámetros provenientes de $_GET, $_POST o $_REQUEST.
  • Concatenación directa con rutas internas.
  • Falsa sensación de seguridad usando sanitize_text_field().
  • Ninguna validación real de contención de directorios.

Resultado: divulgación de archivos sensibles y, en escenarios más graves, ejecución de código arbitrario. En WordPress, eso puede significar acceso a wp-config.php, logs internos o incluso RCE mediante técnicas encadenadas.

El error más común: confundir sanitizar con asegurar

Uno de los puntos más interesantes del análisis original es cómo desmonta un mito muy extendido: sanitizar texto no equivale a securizar rutas.

Funciones como sanitize_text_field() limpian caracteres, pero no eliminan secuencias de path traversal. El atacante no necesita inyectar HTML ni JavaScript. Solo necesita ../. Y eso, demasiadas veces, pasa intacto.

Cuando el código construye rutas dinámicas sin una allowlist estricta o sin comprobar que el path final permanece dentro del directorio esperado, la vulnerabilidad ya está servida.

El Impacto Real de Local File Inclusion en la Cuenta de Resultados

LFI no es solo un problema de seguridad. Es un problema de negocio. Y uno serio.

Primero, impacto directo. Una vulnerabilidad LFI explotada puede llevar a compromiso completo del servidor. Paradas no planificadas, restauraciones, pérdida de datos y costes de respuesta a incidentes. Todo eso se traduce en dinero.

Segundo, impacto reputacional. Cuando una brecha expone información sensible o permite ejecución remota, la confianza del cliente se evapora. No importa si fue “un plugin de terceros”. El responsable es quien firma el producto.

Tercero, impacto en escalabilidad. Un proyecto que crece sobre una base insegura acumula deuda técnica invisible. Cada nueva funcionalidad amplifica la superficie de ataque. Y arreglarlo tarde siempre cuesta más que diseñarlo bien desde el principio.

Y por último, riesgo legal. Dependiendo del sector y del tipo de datos, una brecha causada por una vulnerabilidad conocida y evitable puede convertirse en un problema de cumplimiento y responsabilidad.

En resumen: LFI no es un bug menor. Es un multiplicador de riesgo que impacta directamente en la viabilidad del proyecto.

El patrón que vemos una y otra vez

Plugins que cargan plantillas “a demanda”. Themes que permiten layouts configurables. Builders que aceptan parámetros para decidir qué archivo incluir. Todo suena flexible… hasta que alguien no valida correctamente.

La repetición de CVEs en plugins populares demuestra que el problema no es desconocimiento. Es falta de disciplina técnica.

Nuestro Enfoque como Partner Digital: La Aplicación Zonsai

En Zonsai tratamos la seguridad como parte del diseño del producto, no como un parche posterior. Cuando desarrollamos o auditamos soluciones WordPress, las inclusiones dinámicas se tratan como zonas de alto riesgo.

Nuestro enfoque es claro:

  • Allowlists explícitas: el usuario nunca decide un nombre de archivo real.
  • Mapeo de intención: “header”, “footer”, “layout-1”… nunca rutas.
  • Contención de directorios con realpath() y validación estricta.
  • Revisión de flujos AJAX y REST como principales fuentes de entrada.

Cuando Zapier, builders o plugins de terceros entran en juego, evaluamos si la integración introduce rutas dinámicas o carga de ficheros condicionada por el usuario. Si lo hace, se rediseña. Sin excepciones.

Y cuando el proyecto lo requiere, vamos más allá del WordPress estándar: arquitecturas desacopladas, microservicios o capas intermedias que reducen la exposición directa del core.

De plugin funcional a sistema seguro

La diferencia entre un WordPress “que funciona” y un WordPress preparado para escalar está en estos detalles. En cómo se gestionan los includes. En cómo se controlan las entradas. En cómo se asume que el usuario siempre intentará romper el sistema.

Ese es el nivel en el que trabajamos cuando acompañamos a clientes como Partner Digital: no solo construimos funcionalidades, construimos confianza técnica. Y en entornos donde WordPress sigue siendo objetivo prioritario, eso ya no es opcional.

Porque una vulnerabilidad LFI no es mala suerte. Es una decisión técnica mal tomada. Y las decisiones técnicas siempre acaban reflejándose en el negocio, especialmente en proyectos críticos como los que abordamos desde nuestro enfoque de Partner Digital.

Fuente original utilizada como referencia para este análisis.

Contenido reinterpretado y ampliado mediante AI Feed Writer by Zonsai – Auto Feeds, Smart Content & AI, aportando una visión estratégica, técnica y de negocio.