Google recorta el rastreo a 2 mb riesgo real o marketing del miedo

Google “recorta” el rastreo a 2 MB: ¿riesgo real o marketing del miedo?

Google reduce el tamaño de las URLs rastreables a 2 MB: lo que es cierto, lo que es humo y lo que deberías hacer hoy

Últimamente ha empezado a circular una “alerta” que suena a catástrofe: Google ha bajado el límite de rastreo de 15 MB a 2 MB por URL.

Y claro, la gente entra en modo pánico: “mi web pesa 6 MB”, “mi WordPress tiene 35 plugins”, “¿voy a desaparecer de Google?”

Pero aquí viene la realidad: sí, hay un límite de 2 MB… pero no es como te lo están contando. Y si te lo han contado mal, no es por casualidad. Es porque el miedo vende.

Vamos a poner orden, porque si eres empresa y tu web genera negocio, lo último que necesitas es tomar decisiones técnicas basadas en titulares simplistas.

Primero: ¿qué significa realmente el límite de 2 MB?

Google Search Central ha aclarado (y documentado) algo que muchos SEOs ya intuían desde hace años:

Googlebot solo procesa los primeros 2 MB del HTML de una página.

Ojo, porque aquí está la clave que casi nadie explica:

No son 2 MB de “la web” en total.
Son 2 MB del archivo HTML principal, el documento que se descarga cuando visitas una URL.

Eso significa que si tu página tiene:

  • 2 MB de HTML
  • 4 MB de imágenes
  • 800 KB de JavaScript
  • 300 KB de CSS

Googlebot no deja de rastrear todo eso por arte de magia. Lo que hace es: cortar el HTML a partir de 2 MB. El resto de recursos se descargan de forma independiente y tienen su propio tratamiento.

Así que no, no es “si tu web pesa más de 2 MB, estás muerto”. Eso es una simplificación ridícula.

El problema real: si tu HTML supera 2 MB, algo va mal

Ahora bien, que no sea un apocalipsis no significa que sea irrelevante.

Si una página tuya genera un HTML de más de 2 MB, no estamos hablando de un detalle técnico. Estamos hablando de un síntoma grave: la página está mal construida o mal gestionada.

Un HTML normal, incluso en WordPress, debería estar en rangos como:

  • 50 KB a 300 KB en páginas estándar
  • 300 KB a 800 KB en landings más cargadas
  • Más de 1 MB ya es sospechoso
  • Más de 2 MB es una alarma real

¿Puede pasar en un eCommerce? Sí. ¿Puede pasar en un WordPress mal optimizado? También. Pero si pasa, no es “Google siendo malo”. Es tu web siendo un desastre silencioso.

Lo que muchos no te dicen: Google no “penaliza” por esto, pero sí te deja fuera por la puerta de atrás

Este tema se ha contado mal porque la gente entiende “penalización” como un castigo.

Pero Google no necesita castigarte. Google simplemente necesita decidir qué páginas merecen ser leídas, procesadas e indexadas con prioridad.

Y si tu HTML es tan pesado que el contenido importante está al final, puede ocurrir esto:

  • Google no llega a leer parte del contenido
  • Google no detecta enlaces internos clave
  • Google no interpreta bien la estructura
  • Google indexa una versión incompleta del contenido

En otras palabras: no es un castigo. Es peor. Es indiferencia.

¿Cuándo puede ser un problema de verdad?

Hay escenarios muy concretos donde este límite puede afectar a resultados reales.

1) Listados infinitos sin paginación

Si tienes una categoría de productos o artículos que carga cientos o miles de elementos en la misma URL, puedes inflar el HTML sin darte cuenta.

El típico caso: “ya paginaremos más adelante”. Sí, claro. Y mientras tanto Google se come un HTML monstruoso y se va a otra parte.

2) Builders que generan basura estructural

Hay maquetadores que convierten una web sencilla en un laberinto de divs, atributos y estilos inline.

Lo que el usuario ve: una página limpia.
Lo que Google ve: un camión de escombros.

3) CSS y JS inline como si no hubiese mañana

Cuando se incrustan scripts enormes dentro del HTML, el tamaño crece rápido. Y esto pasa mucho en webs “optimizadas a medias” donde alguien decidió “meterlo todo en línea para que cargue más rápido”.

Resultado: cargas más rápido pero Google no lo lee entero. Gran jugada.

4) Plugins que duplican contenido o generan bloques invisibles

WordPress es una maravilla, pero también es un ecosistema donde un plugin mal hecho puede meter 300 KB extra en cada página sin que nadie se entere.

Cómo comprobarlo en 2 minutos (sin herramientas raras)

Si quieres saber si tu web está en riesgo real, haz esto:

  1. Abre una página importante de tu web en Chrome.
  2. Haz clic derecho y selecciona “Ver código fuente de la página”.
  3. Copia todo el contenido.
  4. Pégalo en un bloc de notas y guárdalo como archivo .txt.
  5. Mira cuánto pesa.

Si pesa más de 2 MB, tienes un problema. Y aunque Google no existiera, seguirías teniendo un problema.

Porque una web que genera 2 MB de HTML es una web que está desperdiciando recursos del servidor, ralentizando el navegador, aumentando consumo en móviles y complicando cualquier mejora futura.

El Impacto Real de este límite en la Cuenta de Resultados

Aquí es donde se separan los amateurs de las empresas que entienden la web como un activo.

Porque el problema no es “Google lee 2 MB”. El problema es que si tu web está generando páginas tan pesadas que llegan a ese límite, tu plataforma digital está creciendo de forma descontrolada. Y eso tiene consecuencias directas en dinero.

Primera consecuencia: pierdes eficiencia comercial. Una web lenta, inflada y mal estructurada convierte peor. Y no hablamos de “un poco peor”. Hablamos de que en sectores competidos, un 5% menos de conversión significa miles o decenas de miles de euros al año perdidos sin que nadie lo note.

Segunda consecuencia: tu equipo se vuelve más lento. Cada cambio cuesta más. Cada ajuste SEO es más complejo. Cada nueva landing implica pelear con un monstruo. Y eso se traduce en horas de desarrollo, horas de mantenimiento y horas de frustración. El coste no es solo técnico: es operativo.

Tercera consecuencia: creas un riesgo estratégico. Porque hoy tu web funciona “más o menos”. Pero mañana quieres integrar un CRM, lanzar un SaaS, montar un catálogo conectado a ERP o escalar el negocio. Y entonces descubres que tu web no es una base sólida. Es un parche sobre otro parche.

Y cuarta consecuencia: dependencia total. Cuando tu WordPress está hinchado, tu negocio se convierte en rehén de su propio caos. Cada plugin es una variable de riesgo. Cada actualización es un susto. Y cada caída es una pérdida de reputación, leads y ventas.

Por eso este tema no va de “2 MB”. Va de algo mucho más serio: la arquitectura digital de tu empresa está diseñada para crecer… o para romperse.

Lo que haríamos nosotros si detectamos un HTML de más de 2 MB

En Zonsai, cuando trabajamos como Partner Digital, no nos limitamos a decir “hay que optimizar”. Eso lo dice cualquiera.

Nosotros hacemos una pregunta distinta:

¿Por qué esta web ha llegado a este punto?

Porque el HTML excesivo no se arregla con un plugin de caché. Se arregla con criterio técnico y estrategia.

Normalmente, el diagnóstico suele caer en una de estas causas:

  • Plantillas duplicadas o maquetación descontrolada
  • Listados sin paginación real
  • Dependencia de builders que generan código inflado
  • Scripts y estilos inline mal gestionados
  • Plugins que generan contenido redundante o innecesario

Y una vez identificado el origen, se aplica un plan. No un “parche”. Un plan.

Nuestro Enfoque como Partner Digital: La Aplicación Zonsai

En un proyecto real típico (por ejemplo un WordPress corporativo con catálogo de servicios o un eCommerce con cientos de productos), nuestro enfoque sería muy claro: reducir el HTML no es el objetivo, es la consecuencia.

Lo primero que haríamos es medir. Pero medir bien. Analizamos las URLs más importantes (home, servicios, categorías, fichas de producto, landings SEO) y vemos cuánto pesa el documento HTML real. Luego cruzamos esos datos con Core Web Vitals, render blocking, DOM size y estructura del contenido.

Después entramos en la fase estratégica: si el HTML está inflado por listados enormes, se rediseña la navegación con paginación real, carga diferida y una arquitectura que permita indexación efectiva. Si está inflado por builders o bloques repetidos, se simplifica la maquetación, se reducen capas de DOM y se convierte en una estructura limpia, mantenible y escalable.

Y lo más importante: no nos quedamos en “optimizar el HTML”. Aprovechamos el proceso para convertir la web en un activo que trabaja a favor del negocio: mejor rastreo, mejor SEO técnico, mejor velocidad, mejor experiencia móvil y una base sólida para crecer sin miedo a que cada cambio sea una bomba.

Porque en 2026, el SEO no va de meter palabras clave. Va de construir plataformas digitales que Google pueda entender… y que tu cliente pueda usar sin querer matarte.

Conclusión:

El límite de 2 MB no es un drama para el 99% de las webs. Pero para ese 1% que sí lo supera, es una señal de alerta brutal: la web está hinchada, mal planteada o creciendo sin control. Y eso, tarde o temprano, se traduce en pérdida de tráfico, caída de conversiones y más costes de mantenimiento. Por eso, si tu web es un canal serio de captación o ventas, este tipo de límites no se “comentan”, se auditan y se corrigen con criterio. Y ahí es donde tiene sentido trabajar con un equipo que piense en negocio, no solo en plugins, como hacemos en Partner Digital.

Fuente Original

Este contenido ha sido elaborado y adaptado usando nuestro plugin AI Feed Writer by Zonsai – Auto Feeds, Smart Content & AI.